Carta de Flor Querida Eva, Llevamos más de un mes de bloqueo de escritura. Los cuidados de papá, el fin de curso y la graduación de Laia, la vuelta del Erasmus de Deva, las tareas domésticas, las gestiones para mi matrimonio civil, mi vida laboral, tu proyecto de los oficios del mar y la... Leer más →
La letra de Teté y su hijo el vaquero
Carta de Eva Querida Flor, No tengo ganas de bajar a casa de Teté. Ella ya no está y he pasado de cogerme sus pañuelos para seguir teniendo al menos su olor, a entrar y salir de la casa, sin querer tocar nada de nada, como si ella fuera a volver de la tumba a... Leer más →
Cuántas madres en una…
Carta de Flor Querida Eva, Mamá toma un gran tazón de leche para desayunar. Lo hace de forma lenta, mojando cada mañana tostadas con aceite y mermelada mientras intenta atinar con la cuchara para recoger los restos de pan flotante y llevárselos a la boca. Todo eso lo hace después de ser levantada, duchada y... Leer más →
Nuestro invencible verano
Carta de Flor Querida Eva, Papá cumplió 86 años a finales de enero. Dos meses escasos y se nos ha hundido su mundo. Perdimos inesperadamente a Teté y hemos tenido que tomar decisiones vitales además de velar sus noches pensando en lo peor. He echado la vista atrás y me he dado cuenta de que... Leer más →
Maternar para no dejar de ser hijas
Carta de Eva Querida Flor, Tal cual me fui de Valencia, tras quince días, dormí mucho y me desperté con unas frases que anoté en el móvil y copio tal cual. “Es la vida cada vez la que te trae lo que has de saber”. “No hay conocimiento genérico que valga”. “Tu hermana mayor está... Leer más →
El madreñogiro y Pinín
Querida Eva, Hoy comenzamos hablando por teléfono sobre cosas rutinarias y acabamos llorando. Nos pasa a menudo. Llevamos un año complicado e intenso. Hemos dibujado muchos escenarios y cada poco se nos borran. Estamos recomponiendo nuestro último sueño roto. Desapareció el horizonte de la Casa del Telégrafo. También derramamos lágrimas de alegría en un descanso... Leer más →
La buena letra
Querida Flor: Seguramente para que le quiera papá estos días cuando he ido a verle a la residencia, me ha pedido una libreta y un boli. Le llevé una cualquiera y sin embargo, al abrirla, los dos convinimos que era una obra de arte. Varias hojas con unos números perfectamente escritos se dispusieron ante nuestros... Leer más →
Tijeras y nuevos comienzos: la importancia de soltar
Querida Flor, Me acabas de dejar en el tren y luego irás a ver a papá a Selegna, a la UCE de una residencia espléndida donde he rogado porque entrara y donde ahora le toca hacer rehabilitación para no quedar postrado en una cama para siempre. En estos días, papá se ha obsesionado con las... Leer más →
Amanecer es la mejor noticia
Querida Flor, Hoy te escribo con un boli feo que permite escribir muy bien. Lo feo no hay que tirarlo. Estos días de esperas, de biopsias y punciones extractoras y llamadas de “tienes que” venir otra vez… mi cabeza se disparó. Compadezco a Stephen King por soportar lo que ha llegado a escribir sobre lo... Leer más →
Trenzando miedos y propósitos
Querida Eva, la vida es un continuo sobresalto. Empezamos enero celebrando los 60 años de Alfredo y ahora respiramos sumidas en la incertidumbre que nos genera la espera de una prueba médica. Mi cabeza, cargada de esperanza la mayoría de las veces y de catástrofes en otras ocasiones, se ha convertido en un enjambre en el... Leer más →
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