Carta de Eva Querida Flor, Con el patrimonio de nuestros padres estamos pasando del «podemos pagarlo todo» al «no queda dinero». Imagino que no seremos las únicas que lo experimentamos, lo llaman inflación, crisis sistémica. Para peor la ley de empleadas del hogar ha concluido con el oficio: ha convertido en empresarios vulnerables a viejos... Leer más →
La flor del cardo
Carta de Flor Querida Eva, gracias a ti estoy pasando unos días en la Vall d’Aran que se ha convertido en una sala de curas para mi maltrecho ánimo. Llegué aquí paralizada por el desastre que se ha desatado tras sacar a papá de la residencia. Antes estuve tres semanas internada en su casa. Durante... Leer más →
Las pillinas
Flor, querida, leyéndote en el post que has escrito a propósito del video que nos hizo Laia, me doy cuenta que nuestra próxima entrada podría llamarse “las pillinas”. Pongamos un fotograma del video donde jugáis con las piernas en Renfe antes de salir el año pasado para Asturias. Interpreté ese vídeo que Laia nos envió... Leer más →
El madreñogiro y Pinín
Querida Eva, Hoy comenzamos hablando por teléfono sobre cosas rutinarias y acabamos llorando. Nos pasa a menudo. Llevamos un año complicado e intenso. Hemos dibujado muchos escenarios y cada poco se nos borran. Estamos recomponiendo nuestro último sueño roto. Desapareció el horizonte de la Casa del Telégrafo. También derramamos lágrimas de alegría en un descanso... Leer más →
La buena letra
Querida Flor: Seguramente para que le quiera papá estos días cuando he ido a verle a la residencia, me ha pedido una libreta y un boli. Le llevé una cualquiera y sin embargo, al abrirla, los dos convinimos que era una obra de arte. Varias hojas con unos números perfectamente escritos se dispusieron ante nuestros... Leer más →
La Casa del Telégrafo
Querida Eva, este 2025 que amaneció con calma se ha transformado en un tsunami que no dejará nada en su sitio. En estos momentos no tengo dibujo posible para los días venideros. Llevo treinta y seis años de mi vida con los horarios condicionados por trabajos asalariados. Desde que a España llegó el euro he... Leer más →
Tijeras y nuevos comienzos: la importancia de soltar
Querida Flor, Me acabas de dejar en el tren y luego irás a ver a papá a Selegna, a la UCE de una residencia espléndida donde he rogado porque entrara y donde ahora le toca hacer rehabilitación para no quedar postrado en una cama para siempre. En estos días, papá se ha obsesionado con las... Leer más →
Trenzando miedos y propósitos
Querida Eva, la vida es un continuo sobresalto. Empezamos enero celebrando los 60 años de Alfredo y ahora respiramos sumidas en la incertidumbre que nos genera la espera de una prueba médica. Mi cabeza, cargada de esperanza la mayoría de las veces y de catástrofes en otras ocasiones, se ha convertido en un enjambre en el... Leer más →
Memorias poéticas de un padre
Querida Flor, Hoy he llamado a papá, me armé de ánimo como cada vez que descuelgo el teléfono últimamente. Sé que cuando me decido a llamar no debo esperar que lo cojan, para empezar. Hoy por ejemplo papá al descolgar, después de dos intentos, me ha dicho: ¡anda, si pensaba que llamaban a la puerta... Leer más →
Las faldas de mamá
Querida Eva, Esta semana hablando con una compañera de trabajo sobre nuestras madres pensé en cómo ha ido paralelo el deterioro de las mujeres mayores con el retroceso en el uso de sus faldas. En toda España debe haber armarios repletos de faldas que quedaron colgadas por la falta de autonomía de sus propietarias. Hablo... Leer más →
Debe estar conectado para enviar un comentario.