Maternar para no dejar de ser hijas

Carta de Eva Querida Flor,  Tal cual me fui de Valencia, tras quince días, dormí mucho y me desperté con unas frases que anoté en el móvil y copio tal cual. “Es la vida cada vez la que te trae lo que has de saber”. “No hay conocimiento genérico que valga”. “Tu hermana mayor está... Leer más →

Sobre el error, el amor y la muerte

Nuestro padre, Urbano, en el mirador del hospital jugando a que mira el teléfono. CARTA DE FLOR Querida Eva Hoy es catorce de diciembre. Han transcurrido ocho días desde que atravesé la frontera de los 58. Lo hice muy bien acompañada y con la caminata que el año pasado no pude dar por la DANA... Leer más →

La caja de Pandora

Carta de Eva Querida Flor, Con el patrimonio de nuestros padres estamos pasando del «podemos pagarlo todo» al «no queda dinero». Imagino que no seremos las únicas que lo experimentamos, lo llaman inflación, crisis sistémica. Para peor la ley de empleadas del hogar ha concluido con el oficio: ha convertido en empresarios vulnerables a viejos... Leer más →

La flor del cardo

Carta de Flor Querida Eva, gracias a ti estoy pasando unos días en la Vall d’Aran que se ha convertido en una sala de curas para mi maltrecho ánimo. Llegué aquí paralizada por el desastre que se ha desatado tras sacar a papá de la residencia.  Antes estuve tres semanas internada en su casa. Durante... Leer más →

Las pillinas

Flor, querida, leyéndote en el post que has escrito a propósito del video que nos hizo Laia, me doy cuenta que nuestra próxima entrada podría llamarse “las pillinas”. Pongamos un fotograma del video donde jugáis con las piernas en Renfe antes de salir el año pasado para Asturias. Interpreté ese vídeo que Laia nos envió... Leer más →

El madreñogiro y Pinín

Querida Eva,  Hoy comenzamos hablando por teléfono sobre cosas rutinarias y acabamos llorando. Nos pasa a menudo. Llevamos un año complicado e intenso. Hemos dibujado muchos escenarios y cada poco se nos borran. Estamos recomponiendo nuestro último sueño roto. Desapareció el horizonte de la Casa del Telégrafo. También derramamos lágrimas de alegría en un descanso... Leer más →

La buena letra

Querida Flor: Seguramente para que le quiera papá estos días cuando he ido a verle a la residencia, me ha pedido una libreta y un boli. Le llevé una cualquiera y sin embargo, al abrirla, los dos convinimos que era una obra de arte. Varias hojas con unos números perfectamente escritos se dispusieron ante nuestros... Leer más →

La Casa del Telégrafo

Querida Eva, este 2025 que amaneció con calma se ha transformado en un tsunami que no dejará nada en su sitio. En estos momentos no tengo dibujo posible para los días venideros. Llevo treinta y seis años de mi vida con los horarios condicionados por trabajos asalariados. Desde que a España llegó el euro he... Leer más →

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