Querida Eva, Hoy comenzamos hablando por teléfono sobre cosas rutinarias y acabamos llorando. Nos pasa a menudo. Llevamos un año complicado e intenso. Hemos dibujado muchos escenarios y cada poco se nos borran. Estamos recomponiendo nuestro último sueño roto. Desapareció el horizonte de la Casa del Telégrafo. También derramamos lágrimas de alegría en un descanso... Leer más →
La Casa del Telégrafo
Querida Eva, este 2025 que amaneció con calma se ha transformado en un tsunami que no dejará nada en su sitio. En estos momentos no tengo dibujo posible para los días venideros. Llevo treinta y seis años de mi vida con los horarios condicionados por trabajos asalariados. Desde que a España llegó el euro he... Leer más →
Felices quince, Laia
Carta de Deva: Ojalá poder celebrar este cumpleaños contigo, pero aunque sea a distancia quiero que sepas que te quiero mucho. Aún recuerdo como si fuera ayer cuando íbamos hacia a Asturias, pero han pasado 365 días y aunque parezca que no, también han sucedido muchas cosas. Puede que este cumpleaños no sea el ideal,... Leer más →
Trenzando miedos y propósitos
Querida Eva, la vida es un continuo sobresalto. Empezamos enero celebrando los 60 años de Alfredo y ahora respiramos sumidas en la incertidumbre que nos genera la espera de una prueba médica. Mi cabeza, cargada de esperanza la mayoría de las veces y de catástrofes en otras ocasiones, se ha convertido en un enjambre en el... Leer más →
Destellos de vida
Carta de Eva: Flor, cielo, esta navidad llegamos a tu casa y lo habías preparado todo, incluso pusiste el árbol para Laia. Luego Alfredo tuneó vuestro calendario de adviento con nuevos bombones, poco antes de su cumple el 4 de enero. Con Alf sigues arrejuntada, ni pareja de hecho os habéis hecho, ni falta que... Leer más →
Celebrando la fragilidad: reflexiones a mis 57
Querida Eva, Hoy celebro mis 57 otoños casi sola, sentada, sin mochila ni caminata por la montaña. La maldita DANA se me metió en el cuerpo dejándome casi inmovilizada. Desveló una flaqueza que desconocía. Dos vértebras desgastadas por los años quedaron aplastadas por el barro y los trastos que quité en las últimas semanas hasta... Leer más →
Feliz cumple, hermana
Querida Eva: Hoy celebro lejos de ti este cumple, sabiendo que del infierno nos han separado escasos kilómetros y sintiéndome más cerca que nunca de esos fantasmas que asaltan a mamá cuando se pone nerviosa y la hacen ver y sentir que hay agua por todas partes. Alucinaciones que son las secuelas de la riada... Leer más →
Nuestro pájaro de la felicidad
Querida Flor: Ahora yo llamo a los papás para hablar contigo que eres quien me coge el teléfono en su casa, porque mamá ya hace tiempo que no lo atiende y papá está a punto de tampoco hacerlo. El móvil ya nada, el fijo cuando le va bien y para contarme cosas del tiempo meteorológico,... Leer más →
Un verano eterno, un calor del infierno
Querida Eva, Hoy recordaba aquellos veranos de juventud en los que no existía el aire acondicionado. Aquellos meses sin clases en los que un libro duraba pocos días en nuestras manos porque leer era lo mejor que se podía hacer para soportar la canícula. He reconectado con mi yo de los 19 en la terraza... Leer más →
Las faldas de mamá
Querida Eva, Esta semana hablando con una compañera de trabajo sobre nuestras madres pensé en cómo ha ido paralelo el deterioro de las mujeres mayores con el retroceso en el uso de sus faldas. En toda España debe haber armarios repletos de faldas que quedaron colgadas por la falta de autonomía de sus propietarias. Hablo... Leer más →
Debe estar conectado para enviar un comentario.